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Según habladurías el Parque de Bolívar no es seguro, esto conlleva a que cada persona que transite por el, se sienta así, y es que el panorama de hecho no demuestra más que eso, este lugar sin saber mucho sobre él, evoca ser de un ambiente pesado y peligroso, pero es que no es para menos, a simple vista se ven transexuales y travestis ofreciéndose cual mercancía, por otro lado están los habitantes de calle y para seguir con el paisaje están los consumidores de estupefacientes.

El parque bolívar, como su nombre y su infraestructura lo demuestra, se ve como un espacio imponente, una obra que aparte de ser grande en tamaño, es grande en conocimiento he historia, retomando a sus años gloriosos por decirle de esta manera, cuando el parque comenzaba a forjarse como eje social y de convivencia entre los ciudadanos que Vivian cerca o transitaban sus alrededores, donde predominaba una clase social imponente y de un alto reconocimiento social la cual hoy en día escasea dentro de él.

En la actualidad ese tipo de gente es poca, el parque ha perdido tristemente su valor con cual fue fundado, se convirtió en un espacio donde la educación y el respeto se ven perdidos por la gente que lo frecuenta en parte esto se debe a la zona en que se encuentra ubicado,  el centro de Medellín que es actualmente un referente para 1.500.000 de personas que a diario transitan por él, dicho dato corresponde a un 40% de la población del valle de Aburra. Siendo este un lugar de encuentros y desencuentros, de oportunidades pero también de conflictos, lugar con enormes potencialidades derivadas de su riqueza cultural, patrimonial e histórica; no obstante, en las dos últimas décadas ha venido evidenciando problemáticas muy graves que son el reflejo de los peores males que aquejan a la ciudad en su conjunto, como son el desempleo, la informalidad, la inseguridad, la contaminación, entre otros, que se ven en toda su dimensión en las más de 500 cuadras que lo componen, entre estas el parque de Bolívar, anteriormente el centro de Medellín se encontraba donde actualmente queda el  parque el poblado, la reubicación de este icono para la ciudad, genero una movilización masiva que a su vez  desplazo el perfil único y característico que frecuentaba el parque, este espacio perdió una parte de su aspecto social para convertirse en un espacio comercial, y de hecho donde hay sociedad hay comercio pero hasta qué punto, un espacio que fue creado con un perfil social y de recreación se convirtió en un espacio de comercio formal e informal dentro del cual cabe la explotación sexual y comercialización de bebidas  y uso de alucinógenos.

 

La seguridad  actualmente así no lo parezca, para los habitantes que recientemente frecuenta el parque ha mejorado en un 80% eso nos dicen las personas que años atrás permanecían allí, en sus inicios como le mencionamos anteriormente el público que frecuentaba dicho sitio, es totalmente diferente al que vemos hoy en día, el parque perdió parte de sus virtudes, convirtiéndose en un lugar de paso para muchos.

 

En la actualidad el parque es transcurrido por 100tos de personas que utilizan sus calles para desplazarse, o estar en él, la ubicación del parque, que se encuentra limitando con grandes zonas comerciales y de alto flujo para la sociedad, hacen de este un espacio muy transcurrido durante el día, y durante ciertos horarios, en las horas picos que son entre 12pm a 2pm y 5pm a 7pm, es donde el flujo peatonal incrementa notoria mente debido a la hora de terminación de la jornada laboral y la respectiva hora de almuerzo, siendo este  el motivo de incremente de los robos que se perpleja dentro y fuera del sector ya que al aumentar la cantidad de personas que transcurren el parque y sus alrededores, esto paso da  a que los bandidos y ladrones se camuflen y mimeticen dentro de la población civil.

El parque aunque es una infraestructura sólida y compacta, internamente se encuentra dividida por sectores, en la zona en la que se encuentra el CAI, se pude respirar cierta tranquilidad, es mas en verdad se sienten aromas diferentes en ambos costados del parque, siendo esta la zona donde más seguridad se percibe ya que esta continua al CAI, pero para algunos parece ser que dicho CAI, no existiera, a la misma ves que se observa un policía rondando el parque, al otro extremo se encuentran personas consumiendo y ejerciendo actividades prohibidas como es el consumo de alcohol  en espacios públicos  sociales.

 

Los corrillos y combos que se apoderan de los diferentes sectores del parque,  intimidan a los visitantes  y extranjeros con su presencia, no es por discriminar pero la gente que permanece allí a leguas se les ve la falta de educación y la desocupación que mantienen, y de un nivel socio económico bajo, que se nota, en el modo de vestir y la manera de hablar, es raro ver esto en un espacio donde realmente no es barato vivir,  las casas que rodean el parque en su mayoría eran pobladas por personas pudientes, el sector aunque  sea parte del punto de comercio no deja de ser un lugar caro para vivir, arriendos en apartamentos que superan el millón de pesos, y por cual en el mismo valor se puede conseguir algo en una mejor ubicación.

 

La presencia de policía en los últimos meses ha incrementado en un 80%  al igual que la seguridad, la reformación y reestructuración que genero el gobierno local, al modificar el modo en el que se patrullaba y operaban  ha servido notoriamente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la actualidad la seguridad policial se distribuye por cuadrantes, zonas territoriales divididas con el fin de que la presencia policial sea limitada por fronteras, anteriormente la policía era libre de patrullar  a su antojo, de norte a sur y de este o este, haciendo un recorrido diferente cada día, en la actualidad esto cambio, Medellín está divido por cuadrantes, estas son zonas divididas las cuales cada una  cuenta con su puesto de control, haciendo este método más efectivo ya que la presencia de la policía es constante, a su vez generando más control sobre el espacio que patrullan, en parte esto genera cierto tipo   de confianza entre el policía y el habitante, debido a su constante circulación en la zona, esto ha sido motivo de capturas ya que la gente se siente más cómoda y segura para solicitar la ayuda de la autoridad si este la requiere, como nos cuenta el patrullero Jiménez. La misma gente que habita el parque es la que nos ayuda a detectar las personas o actividades que interrumpen su tranquilidad, aparte que esto ha contribuido, a que por parte de la población civil se generó cierto respeto frente a la autoridad, respeto que se había perdido por la falta de empatía entre los habitantes y la policía, viéndolos a ellos como personas extrañas que querían hacer notar su autoridad.

 

Los testimonios de los comerciantes en cuanto al tema de seguridad es muy positivo, luz marina trabajadora de una de las panaderías que rodean el parque, nos cuenta como anteriormente sus clientes se veían afectados por este problema social, “las personas se encontraban consumiendo sus productos y se les acercaban limosneros a pedir dinero, en algunos casos cuando la respuesta no era positiva estos emprendían a la fuga con las pertenecías de los clientes”  siendo este un tema que afecta mucho al comercio ya que la presencia de los transeúntes disminuye.

 

Capítulo 5

La aparente inseguridad y su fundamento


 

 

Etnografía del espacio público. 

 

Según Manuel Delgado, “la ciudad era un dominio de la dispersión y la heterogeneidad sobre el que el control político directo era difícil o imposible y donde multitud de subculturas autónomas (…) hacían frente a la integración a que se las intentaba someter sin apenas éxito”; viéndolo desde una perspectiva centrada en el Parque Bolívar y su entorno, se puede comparar este parque con la ciudad a la que hace referencia Delgado, pues es un espacio público donde se encuentran múltiples actores sociales, grupos urbanos, diferentes clases de personas: Rastas, gays, travestis, punkeros, ancianos, prostitutas; todos ellos van al parque a hacer lo que es propio de ellos, y a pesar de la presencia de la policía o de las veces que el gobierno ha intervenido para mejorar la calidad de vida, al menos de los niños, estos actores sociales, estas subculturas, no dejan de hacer lo que más les conviene para satisfacer su forma de vida: drogarse, robar,  prostituirse, etc.  

 

 

 

“El interaccionismo simbólico pasaba a contemplar los seres humanos como actores que establecían y restablecían constantemente sus relaciones mutuas…” Es común que se den interacciones sociales en este espacio puesto que es un parque, y el objetivo de este es ser un lugar de esparcimiento e interactividad entre las personas. La interacción que más se puede diferenciar de las demás, en el caso del Parque Bolívar, es la que hay entre los adultos mayores, público fijo del parque, público que nunca falta en este lugar; se puede ver a estas personas llenando las bancas del parque, hablando unos con otros, con su tinto o su cigarro, compartiendo experiencias; en este lugar es donde ellos se sienten cómodos y adaptan sus vivencias a su entorno. 

 

 

 

La historia urbana remite a la historia de los usuarios de un espacio. Cuando se fundó el Parque Bolívar, sus alrededores eran habitados por personas de un estatus social mucho más alto de lo que se ve ahora en el parque. Muchos eran dueños de casas hermosas y costosas y el parque era un lugar elegante; con el paso de los años, el parque, y en sí, el centro de Medellín, se fue convirtiendo en un lugar a la que llegaban cada vez más personas de bajos estratos, que rebuscaban la manera de vivir: robando y revendiendo; y así poco a poco, todas estas personas fueron tomando el centro, y más tarde se volvería lo que es hoy en día. 

 

 

 

“La antropología del espacio: una visión cualitativa de éste, de sus texturas, de sus accidentes y regularidades, de las energías que en él actúan, de sus problemáticas, de sus lógicas organizativas…” Desde un enfoque de lo que es la antropología del espacio, se puede decir del Parque Bolívar que es un espacio de interacción social en el que se integran varias culturas formando parte característica del lugar, y muchas de estas culturas o actores sociales son los principales autores de las problemáticas que presenta el lugar: El vicio: tanto jóvenes como adultos, van al parque a consumir sustancias alucinógenas, haciendo caso omiso a la autoridad que los vigila; la prostitución y la explotación sexual: Mujeres y travestis, incluso gays, venden su cuerpo por las diversas razones que tengan para justificarlo, sin querer entender que es un irrespeto para su cuerpo y sin tener conocimiento de las múltiples enfermedades que esto puede traer, y a pesar de las veces que la alcaldía ha tratado de acabar con esta situación. El robo y la inseguridad: Los ladrones abundan el parque, en especial en las noches, generando miedo entre las personas que lo transcurren y robando sus pertenencias, “ganándose” la vida de la manera más baja.  

 

 

 

“El usuario del espacio público es casi siempre un transeúnte, alguien que no está allí sino de paso”. Esto ocurre en el parque, nadie vive allí; algunos solo pasan por ahí para acortar su camino, otros van a interactuar entre sí, a comprar, a hacer lo que tengan que hacer, pero todos están allí siempre de paso, al final del día tendrán que volver a sus casas y abandonar el lugar. El parque Bolívar se puede considerar con la noción de no-lugar.  

 

 

 

“El espacio público es un territorio desterritorializado, que se pasa el tiempo siendo reterritorializado y vuelto a desterritorializar”. Al parque van a ir llegando nuevas personas que lo frecuenten, así como otros se irán yendo para no volver, es un ciclo que pasa en todos los espacios.  

 

  que volver a sus casas y abandonar el lugar.ero todos esteractuar entre sitre las personas que ue esto puede traer, y a pesar 

 

Como nos mencionan en el documento “IMÁGENES DE LA CIUDAD”  “La ciudad es espacio de investigación Prioritario y privilegiado, en la medida en que no es solamente el escenario de las prácticas sociales, sino fundamentalmente el espacio de organización de la diversidad, de los choques, negociaciones, alianzas y enfrentamientos entre diversos grupos sociales por las definiciones legítimas de los sentidos sociales de la vida”  

 

La ciudad como tal juega un papel primordial en la construcción de la sociedad, la ciudad es el lugar donde acontecen, donde se nace y se muere, una cantidad de sucesos y hechos que van forjando la sociedad que en el habita, la ciudad  se reconstruye, es inteligente tiende a la reestructuración y mejoras que en ellas son necesaria para su evolución como lo evidenciamos en el tema a tratar, El parque Bolivar, un espacio el cual desde sus inicios fue creado para la convivencia y socialización el cual fue contaminado por la inseguridad y el abandono de sus pobladores, espacio el cual en la actualidad se encuentra en recuperación por parte del estado, identidad  que en el ejerce cierto control sobre él y no es que digamos que es la ciudad como tal la que reestructura o modifica un cambio, son los cuídanos los que la configuran. 

 

El campo político, religioso, intelectual, conjuntamente forman un núcleo a través de la historia en torno a cierto tipo de relaciones sociales todo un eje que marcha conjuntamente haciéndonos partícipes y de otra manera segmentándonos dentro un conjunto social. 

 

Las ciudades por lo general se encuentran constituidas por espacios de socialización de acceso público, lo que llamamos espacios públicos, “calles, edificios públicos, plazas, esculturas, mobiliario urbano, puentes, etc.” Todos estos espacios son escenarios necesarios para las personas que habitan en él, obtenido en ellas un significado propio esto convierte al espacio público en escenario privilegiado para el estudio de la construcción de las identidades de los que habitan la ciudad. 

 

El centro de las ciudades es la cara de la sociedad, en ella puede observar los rasgos que componen la identidad social, aparte de que es considerada como el motor de la ciudad de su existencia y cambio, esta refleja lo que la sociedad es. El ciudadano juego un papel fundamental en la construcción de ciudad ya que a su vez es un actor social que configura parte de la sociedad. La persona elige lugares, estilos, imágenes, códigos, ángulos y los combina en una experiencia personal”  más el conocimiento adquirido a través de experiencias vividas, en otras palabras todos somos diferentes, la idea de una sociedad homogénea está lejos de lo que realmente es. Cada uno de sus participantes es único, puede contar con características similares lo que nos hace pertenecientes a un círculo social constituido y a un perfil de personalidad establecido. 

 

 

-Respecto a las actividades económicas, vemos que cuando hay sanalejo se genera un desplazamiento de los vendedores cotidianos, estos dejan de ocupar los sectores interiores del parque y quedan (en su mayoría) en las márgenes de éste. También en el sanalejo, vemos que los actores siguen moviéndose entre la legalidad y la ilegalidad, representados en los artesanos “oficiales”, los que tienen toldos otorgados por la alcaldía, y los “ambulantes”, que son los que ponen sus productos en trapos en el suelo. A pesar de esta diferenciación, los artesanos generan lazos y complicidades entre sí sin importar qué actor sea. Se identifica también que en sanalejo la gente acude con un poco más de tranquilidad al parque. 

 

-Vemos que hay un aumento de las actividades económicas ilegales dentro y a los alrededores del parque que reflejan cada vez con mayor fuerza el abandono estatal del mismo y la pérdida de interés por las actividades valiosas dentro de éste. También se refleja la pérdida del patrimonio arquitectónico del parque especialmente en sus alrededores, donde solo sobreviven algunas casas antiguas que son fiel muestra de lo que en otros tiempos fue uno de los sectores más exclusivos de la ciudad y donde vivía la clase alta y el empresariado.

 

-Desinterés general por el parque en la población que lo ve como un epicentro de la prostitución y la indigencia y no como el punto de encuentro de las diferentes diversidades de la ciudad.

 

-El Parque se ha visto en constante aumento de vendedores ambulantes, porque ahora la informalidad ahora también es una opción de empleo, es más en muchos casos están carnetizados, y ahora es un poco más flexible apropiarse un poco de un espacio

 

-La transformación del parque se ha visto reflejada en que ahora hay un poco más de seguridad, porque han cambiado los protocolos de la Policía, y ya van los mismos al parque, cosa que hace que la Ciudadanía se sienta más confiada.

 

-Los adultos mayores son quienes más le dan identidad, y es el vivo ejemplo de apropiación del espacio

 

-Los eventos que se realizan en el parque se dan con el fin de integrar una población marginada y con problemas sociales graves, donde la prostitución infantil es parte de cada día, estos planes de mejoramiento e inclusión son auspiciados por la Alcaldía para generar un cambio en la mentalidad y en el ámbiente de esta comuna

El Parque de Bolívar es uno de los lugares más ricos históricamente en la Ciudad de Medellín, es por esto que está lleno de una mezcla de memorias, es reconstruido a partir de ello, a partir de sus habitantes y residentes, el parque ha visto la transformación de una sociedad, y el cambio de un País, asimismo se ha visto afectado por estos mismos factores que llevan a mostrar el lado más negativo del parque, Sí, el de la inseguridad, el de la prostitución, el de la explotación sexual, el del comercio tanto formal como informal, el de los indigentes, el del consumo  y venta de estupefacientes.

 

A través de estos capítulos daremos cuenta de todos esos problemas que no son un tema nuevo en la Ciudad, sin embargo con la ayuda de la alcaldía y de los residentes se ha visto beneficiado por decisiones políticas que poco a poco ayudan a que la cara del famoso Parque Bolívar pase de ser el inseguro al apetecido.

 

Varias son las razones que dan los que se apropian de este lugar, en cuanto a la degradación del Parque, aquellos que lo usan tanto como su fuente de ingresos hasta el que lo usa para pasar el rato que por lo general son los adultos mayores que tanta identidad le dan al parque; Una de ellas es el desalojo de habitantes de calle de otros sectores de Medellín, otro dice que fue porque situaron un acopio de buses para comunas de mala fama, y todas las personas que viven allí son las responsables de la denigración del parque, que sí hubieran puesto un acopio para Laureles por ejemplo eso no habría sucedido y por otro lado también se dice que fue porque retiraron la verja y que eso hizo que el parque estuviera más expuesto a personas que les gusta lo ajeno.

 

Estos y más temas serán tratados en los siguientes capítulos, que están basados en la etnografía participante y no participante en el Parque de Bolívar que hemos  presenciado durante el semestre para la asignatura de Espacios Públicos, que junto con los aspectos teóricos tratados en este curso le darán lógica a la investigación.

1. Introducción

2.Un público más experimentado

3.El comercio informal se toma el Parque Bolívar

4.Comercio sexual y de estupefacientes

5.Un lugar lleno de entretenimiento

6.La aparente inseguridad y su fundamento

7.Análisis

8.Conclusiones

Capítulo 1

Un público más experimentado

Son muchos los prejuicios que tenemos las personas ajenas al parque Bolívar que lo visitamos por primera vez. ¿Cuál es la primera impresión que nos llevamos? La prostitución, la inseguridad, el desplazamiento son algunos aspectos que salen a relucir en los comentarios de la gente. 

 

Sin embargo, al visitar el parque con más frecuencia y observar con detenimiento lo que pasa alrededor del parque, poco a poco el lugar se torna más cálido; y no solo se enfoca en lo malo que tiene, sino en lo bueno; en la humildad de muchas personas que lo frecuentan, en el trato amable y hogareño de los adultos mayores que responden de buena manera a ciertas intrigas que tenemos sobre ellos y sobre el parque. 

 

Con el pasar de los años, el parque ha sufrido constantes cambios tanto físicos, como sociales. Lo que alguna vez fue un barrio y un espacio de esparcimiento de personas mayoritariamente de clase alta, poco a poco se fue convirtiendo en un lugar de prostitutas, inseguridad, comercio ilícito de drogas; los travestis y homosexuales abundan en el parque Bolívar igual que la pobreza y la necesidad. 

 

Pero hay algo en el parque que nos llamó mucho la atención como visitantes primerizos y es que sus sillas y andenes son  visitados por numerosos ancianos que  pretenden “cambiar el mundo” con sus charlas políticas. Unos ancianos de sabiduría  y experiencias incontables que solo quieren ser escuchados. El humo de cigarro  y las pequeñas tazas plásticas con residuos de tinto  los acompañan. Los vendedores también se han acostumbrado a esta presencia, pues en sus  carritos de comidas  surtidos de  cigarros de todas las marcas, tarros llenos de tinto y ‘pintadito’; mentas  y chicles  refrescantes, reflejan claramente quienes se han convertido  en su clientela. 

 

En las visitas que hicimos al parque, nos pudimos acercar de manera prudente a este público fijo del parque. Entre lo que se pudo observar y escuchar, hay encuentros entre ancianos gays, que se sientan a charlar y pasar el rato, riendo, hablando en voz alta como llamando la atención de quienes los rodean, de vez en cuando le coquetean a algún muchacho que pasa a su lado. 

 

Los ancianos están siempre allí, sin falta; ya sea para hacer trueques entre ellos o para conversar sobre temas del mundo, del país, de sus familias, compartir asuntos personales, tomar tintico, echar piropos, etc. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En un día de visita al parque, hubo la oportunidad de hablar con un adulto mayor que se hallaba sentado solo en una de las bancas fumando un cigarrillo. Se sintió un poco incómodo al principio y no quiso que lo grabaran, pero mientras hablaba, las palabras fluían de su boca. Contó que en el pasado, el parque Bolívar era uno de los lugares más aristocráticos, más elegantes de Medellín, junto al Parque Berrío, pero con el pasar del tiempo ocurrió una metamorfosis, y ese parque de “ricos” pasó a ser un lugar donde la inseguridad, el robo y principalmente la prostitución tomaron el poder de la zona. Dijo que no es el lugar el que cambia, sino la gente y que hay un Dios y debemos creer en el para que nos de la sabiduría que necesitamos para poder afrontar los cambios que vienen con el paso de los años. 

 

En otro momento se pudo hablar con un par de ancianos que charlaban y reían en una de las bancas; al preguntarles sobre ellos y su conexión con el parque, comentaron que han vivido en el sector por muchos años, ninguno trabaja y cada tarde se reúnen a pasar el tiempo, a ver pasar a jovencitas y a burlarse de la juventud de hoy en día, expresan con ironía lo que piensan acerca de los jóvenes que se drogan y dañan su vida en vez de estudiar y luchar por sacar este país adelante. También contaron que de hace varios años para acá, el comercio ha ido aumentando bastante y que eso ha desatado una novedad de públicos cada vez más diferentes. La popularidad que ha conseguido el parque en el aspecto de las drogas, ha hecho que jóvenes de varias personalidades (Punkeros, rastas, homosexuales, etc.) concurran el parque con el objetivo de conseguir como drogarse. No solo en este aspecto, sino también los negocios de comida, y cacharrerías. Uno de los señores dijo que le ha tocado escuchar de jóvenes que “no creen en nadie” porque comen en el Sándwich Qbano que a los rededores del parque, esto debido a la popularidad comercial que tiene en el mercado, y que la verdad es el único lugar “reconocido” del parque. 

 

Respecto a los lugares que hay alrededor del parque, muchos de los adultos mayores que frecuentan el parque evitan esos lugares, dicen que el ambiente familiar que han creado entre ellos, está en los deliciosos tinticos que venden en el parque. 

 

Los adultos mayores han formado parte de la esencia del parque durante muchos años, su presencia en él es un rasgo distintivo ya reconocido por aquellos familiarizados con el parque. 

 

Capítulo 2

El comercio informal se toma el parque bolívar

A través de los años el comercio informal ha tomado gran fuerza en el Parque de Bolívar, aproximadamente desde los años sesenta la proliferación de vendedores que se dedican a comerciar informalmente en el parque han cambiado el modo de concebir este espacio público, además de modificar el consumo de los demás actores sociales que frecuentan el parque, los vendedores informales se han encargado de ganar la gran mayoría de las personas que habitan el lugar, es por esto que ahora los negocios que rodean el parque han cambiado de consumidores, ahora son las personas que pasan esporádicamente por el parque o las personas que trabajan en Junín.

 

El comercio informal en el parque de Bolívar de cierta forma le da una identidad al Parque, y sí, es verdad, en muchos parques hay comercio informal, la diferencia es que gran parte de estos vendedores han estado por años en este lugar y también hacen parte de la memoria del Parque, asimismo hacen parte del cambio social y también de la denigración del parque, y con esto último haré énfasis en los vendedores de drogas, porque así no los incluyamos dentro del comercio informal, son una parte fundamental, pues ellos también generan ingresos a partir de este modo de vida y estilo de venta, ellos también tienen clientes, que también lo pueden ser de un vendedor de frutas o de tintos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Todos los vendedores informales en el parque son una huella del comercio, cada uno a través del tiempo ha aportado, sobretodo en la percepción que se tiene del parque, obviamente no son solo ellos quienes lo hacen, pero como lo decía antes ellos también hacen parte de la memoria del parque.

 

Sin duda las ventas informales son un medio de subsistencia para muchas personas, y aunque no solo son mujeres, damos especial atención a ellas porque además de ser mayoría, somos conscientes  de que para ellas es más difícil porque hay madres cabeza de familia en condiciones de abandono, en condiciones de maltrato intrafamiliar; todo es un marco de situaciones que obligan a que esta disposición de vender en el  espacio público sin autorización, una alternativa por mejorar la calidad de vida.

 

Es triste ver las agresiones de las autoridades contra los vendedores ambulantes, y aunque eso es culpa de la normatividad y espacio público “solo hace su trabajo” ahí no radica la solución, la solución será generar espacios adecuados con condiciones básicas de bienestar para que estas personas puedan tener su despliegue económico. Es imposible tratar de contrarrestar el término de las ventas ambulantes como si fuera un problema, eso es lo que permite la condición urbana, lo urbano permite que en ese espacio público genere sociabilidades de todo tipo, entre ellos las económicas, si la gente ve las ventas ambulantes como un problema va tener problemas al intentar solucionarlo, porque siempre se reproducen, más en la condiciones de un país como Colombia.

 

Creemos que no  hay una invasión del espacio público precisamente porque el “espacio público” es el espacio donde se despliegan las diferentes personalidades, las diferentes formas de subsistencia, ellas no están de forma permanente. A nuestro modo de ver una invasión de espacio público es cuando se emplaza en términos de vivienda un espacio que es de todos. Quizás, el ejercicio de vender, para la administración, para el oficialismo,  sí signifique una invasión del espacio público. Por lo general la administración  inventa programas, planes, proyectos donde se intenta vincular a una economía formal, hacen censos y con esos censos tratan de que les den un subsidio, aunque el Estado siempre se va quedar corto en la lógica de tratar de ayudarles para solucionar este problema.

 

 

Y para concluir los vendedores ambulantes son parte fundamental e integrante de los sistemas territoriales, en este caso lo urbano, lo urbano se sustenta básicamente en esas sociabilidades que se presentan en el espacio público, en la sociabilidades de paso, es decir, que las personas al comprar o al acercarse para pedir un “minuto”, genera una relación que las vincula en un momento determinado y se desvincula, es decir, nace y muere, ellas son así, son los que le prestan de alguna manera el gran dinamismo a la condición urbana de la ciudad.

 

Que el parque Bolívar sea un espacio comercial y social es válido, pero a su vez ese mismo comercio y la gente que lo rodea, ha dado paso para que uno de los problemas más evidentes que enfrenta la sociedad actual se apoderen de él, la explotación sexual, el microtrafico y el consumo de alucinógenos, se ha vuelto parte del paisaje que adorna las esquinas del  parque, a cualquier hora del día se ve la presencia de consumidores y travestis que asechan los diferentes espacios dentro y fuera de él, no hay discriminación de edad, se observa desde niños, jóvenes, hasta ancianos, lo peculiar es que es una gran población de maricas y travestis, que por testimonios de la policía que vigila el sector, podemos decir que son migradores de diferentes partes del país, que ven , en el sector un lugar para comercializase y venderse debido al alto flujo de gente que en el transita.

 

Una de las calles del parque la cual recibe el nombre de Perú, con palace, es donde es más evidente  es la presencia de estas personas, debido a la cercanía que tienen los hoteles que son utilizados como lugar de trabajo para sus servicios sexuales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El hotel milan que está ubicado en la calle 55, se encuentra rodeado de locales comerciales y viviendas, pareciera que fuera lo más común, los peatones y comerciantes comparten la acera y la calle, las cuales estás personas usan como pasarela y vitrina para exhibirse, de otra manera la misma gente del sector,  nos comenta que la práctica de dicha actividad repercute en sus ventas he ingresos ya que la gente que transita por ahí, lo hace con rapidez y sigilo, debido al  miedo que estas personas generan.

En las cuadres posteriores al parque, encontramos entre ellas, la calle Barbacoas la cual esta infestada por estos practicantes, tabernas, prostíbulos y lugares en los cuales, se  realiza dicho comercio sexual, es algo evidente se puede decir que el parque se contamina de lo que a su alrededor  acontece, entre ellos la explotación sexual y el consumo de drogas.

 

Durante el corrido que realice evidencie algo y es que no es un problema  de tan solo unas cuadras es una problemática del sector, entre más camino del parque, bajando por la calle Perú, me doy cuenta de que  lo que se evidencia en el parque es tan solo una parte del mundo caótico que se haya tan solo unas cuantas cuadras de él. Por el sector del hotel nutivara y el Parque Berrio es donde está la mata del comercio sexual, el Raudal como es conocido este lugar a conglomera cantidades de personas que recurren a estas prácticas durante el día y masificándose en la noche.

 

Hace unos años para acá, aproximadamente 2,  cuando el presidente santos dio la orden de desterrar las casas de vicio y exterminarlas a su vez reestructurarlas para la sociedad, fue uno de los acontecimientos que dieron paso a la evolución del tema de venta y consumo en torno parque, ya que algunas de sus calles limitan o limitaban con estas casas expendedoras de vicio que en la actualidad fueron modificadas siendo esto motivo por el cual la presencia de consumidores que utilizan el parque para pasar sus viajes y trastornos alucinógenos ha disminuido notoriamente. Siendo esto uno de los indicios de orden que se percibe a simple vista, aparte de la presencia de policía que transcurre dentro de él haciendo barridos constantemente para evitar la presencia de estas personas, en caso tal la movilización o captura del individuo si este se abstiene de contribuir con el orden social.

En cuanto el tema del comercio sexual es algo a lo que nos tenemos que acostumbrar, la convivencia entre el civil, el policía, el travesti o la joven que se vende hoy en día es algo muy normal, es triste ver como un espacio el cual no fue construido con ese fin hoy en día es foco de varios malos que agobian nuestra sociedad.

 

Capítulo 3

Comercio  sexual y de estupefacientes

Capítulo 4

Un lugar lleno de entretenimiento 

El Parque Bolívar siempre ha sido un lugar de encuentro e interacción social, por eso a lo largo de los años se han hecho diferentes actividades lúdicas con el fin de que la comunidad que frecuenta el parque participe de ellas y no se sientan olvidados por el gobierno y la ciudad. 

 

A través de los años, el parque se ha vuelto demasiado inseguro, por la presencia de ladrones, matones, drogadictos, etc. Muchas de estas actividades que se hacen en el parque es con el objetivo de cuidar y proteger los derechos de los niños que día a día afrontan esa realidad y enseñarles a ellos mismos a cuidarse.  

 

En una de las visitas al parque, se pudo ver una de estas actividades patrocinada por la alcaldía, donde llevaron al parque diferentes juegos como: voleibol, cuerda, escalera, y un balón; allí, los enviados por la alcaldía jugaron con los niños que quisieron participar, hasta los mas adultos también jugaban. Al hablar con una de las encargadas de la actividad, comentó que venían de una fundación llamada “crecer con dignidad” que lucha por los derechos de los niños y que con estas actividades lúdicas buscan acercarse a los pequeños para hablarles de sus derechos e invitarlos a su institución llamada “casa para la vida” donde enseñan a prevenir la explotación social comercial de niños y niñas.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Por otro lado se encuentra el San Alejo, una actividad que llevan haciendo por varios años los primeros sábados de cada mes. Se tuvo la oportunidad de ir dos veces al San Alejo, lo que se observó fue que los tipos de público que asisten a este evento varían mucho a lo que se ha visto en otras visitas, los vendedores ambulantes desocupan el centro del parque pues en esos días se convierte en el espacio de los artesanos de distintas partes de la ciudad que van a mostrar y vender lo que ellos mismos fabrican. Se ve una gran presencia de los policías para garantizar la seguridad de los visitantes que probablemente solo vayan al parque por el San Alejo. 

Las personas que se ven en este evento, principalmente, son los vendedores de los toldos; en todos varía mucho la edad. Las personas que venden accesorios generalmente son mujeres entre 18 y 25 años aproximadamente, probablemente estén estudiando, o sean graduadas, o se dedican de lleno a esto. Los que venden artesanías están muy estandarizados, tienen cara de haber hecho esto toda su vida, de su formación se puede decir que máximo tienen un título técnico.  

 

Se tuvo la oportunidad de hablar con uno de los jóvenes que participa del San Alejo, su nombre es Esteban, estudia en la Universidad Nacional; él lleva 6 años en el San Alejo y dice que la asignación de toldos es una “mafia”, que solo se los dan a gente de “platica”, que él y sus conocidos se han ido metiendo allí prácticamente a la fuerza. 

 

El 31 de octubre, día de Halloween, la asociación comunal de la comuna 10, hizo un show cerca al atrio, levantaron una carpa y allí pusieron música, llevaron a bailarinas de música árabe para mostrar su talento, y también subían a los niños para que bailaran y cantaran. Padres y niños se encontraban allí reunidos riendo y aplaudiendo. Se vio más niños de lo que normalmente se ha visto en otras visitas. Es raro ver el contraste de la felicidad de los niños en este día, con la realidad que afrontan cada día prostitutas y viciosos que rondan el parque. La policía también estuvo muy pendiente ese día en busca de irregularidades e inconvenientes, controlando la seguridad del parque. 

 

En una de las visitas, se conversó con un señor de unos 40 años, al preguntarle qué clase de actividades u otras dinámicas diferentes se hacían en el parque, él respondió que a veces, algunos jóvenes se reúnen para hacer teatro callejero y la gente se acomoda en las bancas para verlos.  

 

En una visita, se vio al que llaman “el predicador”, un señor de unos 50 años que a veces se para en el atrio del parque, con una Biblia, a hablar de la palabra de Dios, algunos lo escuchan atentamente y otros lo miran como burlándose; este señor se ha convertido en una figura representativa del parque. 

 

También, el parque ha servido de escenario para diferentes trabajos cinematográficos o estudiantiles gracias a su “fama” de ser un espacio de viciosos, prostitutas, gays, etc. Por ejemplo, en uno de los días de visita, se vio a un grupo de estudiantes filmando un cortometraje, la mujer que parecía la protagonista, lucía como una prostituta, con una falda corta, una blusa ceñida a su cuerpo y una peluca roja. Se pudo hablar con una de las estudiantes encargadas de la filmación, contaron que estudian Comunicación Audiovisual en el Politécnico, y que estaban filmando allí un cortometraje sobre una prostituta y algunas anécdotas de su vida. Dijo que lo estaban haciendo allí porque el parque es un lugar identificado popularmente como un espacio donde las prostitutas se ven en cantidades y se sientan en las bancas a esperar a sus clientes o a ofrecerse a los hombres; así que se convirtió en el escenario perfecto para tratar la temática que querían. 

 

Así, diferentes entidades buscan la protección y generar conciencia a las personas que frecuentan el parque mediante actividades lúdicas, especialmente para niños, para que puedan aprender de manera divertida lo que tienen que saber para cuidar sus derechos y tratar de mejorar en cierta forma, su calidad de vida. 

 

Luego, están aquellas personas que se han convertido en figuras diferenciadoras del parque, que hacen de él un lugar más entretenido y diferente a lo que se ve en otras partes. 

 

Y también están, más bien, estamos, aquellas personas que queremos observar el parque desde diferentes aspectos que nos convengan; y hay personas que, utilizando esa historia del parque, lo que lo representa ante el resto de la ciudad, hacen películas o cortometrajes queriendo plasmar en ellos, de una manera ficticia, la realidad que se vive en el parque.

 

 

Introducción

 

Índice

 

Capítulos

 

Análisis

 

Conclusiones

 
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